El Personal Branding es para muchos una oportunidad para realzar su
especialidad en determinados campos y convertirlo en una marca personal.
La marca personal o Personal Branding es tan valorable como la creación
de una marca corporativa, aunque hay ciertas diferencias sensibles entre una y
otra. En la marca personal se potencia a una persona que puede ser experta en
un determinado campo, por ejemplo, y en las marcas corporativas siempre se promocionará
al conjunto de características que componen dicha empresa, productos,
empleados, sistema de trabajo, filosofía y no sólo en lo que una persona cree o
sabe es capaz de hacer.
El Personal Branding consiste en la imagen que somos capaces de crear en
la mente del resto de las personas sobre nosotros mismos, y también del manejo
que podemos tener sobre la persuasión e influencia que se genera sobre la
audiencia.
Los beneficios de crear una marca personal están en la facilidad que
tiene una persona en potenciar lo que es y lo que sabe es capaz de hacer,
permitiendo así que la estrategia hacia el éxito esté más cerca de volverse una
realidad. De una u otra forma todo el mundo tiene una “marca personal”, sin
embargo, son pocos los que la manejan de forma estratégica para sacar provecho
de ella. La importancia de controlar lo que se es y el mensaje que se envía,
contribuye a mostrarse como un profesional excepcional si se hacen las cosas
bien.
Entre los conceptos personales y clásicos del Personal Branding, el
experto Hubert Rampersad, plantea que bajo un concepto de personal Branding
clásico lo que se busca es la explotación de conceptos como marketing,
construcción de una imagen, venta, apariencia externa y auto promoción.
El problema del enfoque tradicional, es que el riesgo de parecer un
profesional autocomplaciente y egocéntrico acapara más problemas que
posibilidades de éxito, quitando importancia a buscar siempre ser auténtico y
revelar el verdadero carácter que se tiene.
La búsqueda de cómo potenciar una marca personal hoy debe basarse en
ciertos aspectos específicos de quien desea convertirse en una marca
reconocible, como por ejemplo sus: sueños, propósitos, valores, singularidad,
genialidad, pasión, especialización, características, actividades favoritas.
Sólo con el potenciamiento de estos elementos, se puede conseguir una
marca fuerte, distinta, relevante y memorable inclusive. Este enfoque apunta a
acercarse un poco más al concepto del auto-entendimiento y conocimiento de las
necesidades del resto, donde luego se busca cómo satisfacer éstas sin tener que
renunciar a los valores y verdad que impulsan al personal branding que se ha
construido.
Según Rampersad, la construcción de una marca personal se basa en cuatro
etapas fundamentales:
Definir y formular la ambición personal: Hay que hacer
visible a todo el mundo la visión, misión y funciones personales que se van a
desempeñar. La confianza en sí mismo y la identificación de los sueños es muy
importante en la creación de una marca personal. Algunas de las preguntas que
hay que contestar de forma personal en este proceso son: ¿Quién es? ¿Qué se
está buscando? ¿Qué lo hace único? ¿Qué lo convierte en alguien especial y
distinto? ¿Qué valores se tienen?
Definir una promesa en la creación de una marca personal, la que se
utilizará como punto de enfoque respecto del comportamiento y las acciones que
se realicen. La declaración de una marca personal conlleva a la especificación de
todas las ambiciones que se posean, objetivos de la marca, especialidad, atributos
del dominio de un servicio y el dominio propio.
Formular un cuadro personal de balance: El desarrollo de
un plan de acción que sea balanceado es la clave en esta etapa de la creación
de una marca personal. Todos los esfuerzos deben abocarse en hacer que la
ambición personal y la propia marca que se creará, sean manejables y
mensurables en objetivos personales que puedan traducirse en acciones
equilibradas.
Implementar y cultivar la marca: La marca personal no tiene ningún valor en
absoluto, a menos que se convierta en una realidad, por ello es preciso crearla
y mantenerla de forma efectiva.
De esta forma, el Personal Branding genera frutos a quienes desean convertirse en su propia marca, en su propio propulsor y tomar el éxito con sus manos mediante un trabajo profesional, completo y oportuno a las necesidades del resto.
De esta forma, el Personal Branding genera frutos a quienes desean convertirse en su propia marca, en su propio propulsor y tomar el éxito con sus manos mediante un trabajo profesional, completo y oportuno a las necesidades del resto.
Fuente: Marketing Diario
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